Cuando un estudiante inicia una maestría lo hace básicamente por dos razones: superación profesional y superación personal. La motivación profesional de los estudiantes parte del deseo de actualización, en nuevas técnicas y herramientas para la enseñanza, y en la adquisición de nuevos conocimientos, como el reforzamiento de los conocimientos previos que le permitan mejorar las prácticas educacionales o implementar nuevas. Este aspecto profesional coincide con la misión primordial de una maestría.
El diseño y puesta en práctica de un programa de maestría demanda y requiere horas y hombres de dedicación. Asimismo, para la preparación de cada uno de los programas del curso. El docente en maestría tiene el reto de permanecer actualizado y en la búsqueda constante de la excelencia y calidad académica. Como vemos, lo que es la razón o necesidad profesional para uno de los grupos acá considerados se convierte entonces en el principio básico o misión principal de los otros, el coordinador y los docentes participantes en una maestría.
Esta relación permite adentrarnos en los compromisos que cada parte adquiere a la hora de llevar a cabo un programa dentro de la maestría. El docente debe y tiene la responsabilidad de organizar sus cursos, partiendo de los principios de calidad antes mencionados, para el grupo respectiva durante un lapso de tiempo determinado.
En tal sentido, cada curso persigue un par de objetivos básicos, uno referido al cumplimiento de la temática y otro al adiestramiento y actualización apropiada de los integrantes del curso. Los estudiantes regulares de un programa de maestría deben y tienen la responsabilidad de cumplir a cabalidad con las actividades académicas, exigiéndose dedicación absoluta y alto rendimiento. Visto de esta manera, cabe señalar entonces que los estudios de maestría constituyen un gran reto de profesionalización para ambos grupos de actores involucrados en el proceso.
La superación personal, considerada otra razón de gran importancia para realizar una maestría, no se encuentra en realidad desvinculada de las motivaciones profesionales.
Pues los deseos de superación personal hacen que las aspiraciones profesionales se materialicen. Ambas parecieran, entonces, ser complemento la una de la otra. La superación personal obedece tanto a la necesidad de mejorar el status y entorno social; en otras palabras, contribuir con los avances de la academia, alcanzar prestigio personal y académico, al mismo tiempo que mejoramos los ingresos salariales. Aspectos completamente válidos, comprensibles e irrefutables. Bien esto es lo que en teoría una maestría debería conllevar.
Sin embargo, hoy día en nuestro contexto social y el deterioro de los sueldos, el pago por las primas de profesionalización pareciera, más que estimular a la búsqueda y mejoramiento de la academia a través de los estudios de maestría, está provocando todo lo contrario. En la actualidad existe una creciente necesidad y presión por obtener un título en magíster, sin importar que ello conlleve o no a promover la excelencia de la educación.
En tal sentido, pareciera que las condiciones estructurales y coyunturales que existen en nuestro sistema educativo conducen a que un sector de los estudiantes dentro de una maestría respondan más a una motivación monetaria que a la superación profesional y personal.
Este tipo de actitud hacia los estudios de maestría se refleja en las aulas de clase ocasionando una serie de dificultades. El estudiante que persigue alcanzar una maestría obviando los aspectos fundamentales de la superación profesional y personal es a menudo un alumno desmotivado y difícil de ser motivado por el docente. El estudiante se caracteriza por estar sobrecargado en su trabajo como docente, con poco a escaso tiempo para asistir al aula y cumplir con las actividades académicas asignadas, poca o deficiente preparación profesional y de actualización en el manejo de herramientas computacionales. Causas estas reales o creadas, dificultan su proceso de aprendizaje e iniciación como investigador.
El docente, por su parte, enfrenta entonces dificultades para llevar a cabo el cumplimiento del programa del curso, marcándose dramáticas diferencias en el aula entre los grupos de estudiantes aventajados y motivados en contraposición con aquellos rezagados y desmotivados pero con deseos de permanecer en el programa, a pesar de su desgano y apatía para continuar en este, esperando que en este curso sean los primeros motivadores.
Definiciones importantes que forman parte importante del cambio educativo que se pretende lograr lo son:
· La Multiculturalidad concepto sociológico o de antropología cultural. Significa que se constata la existencia de diferentes culturas en un mismo espacio geográfico y social. Sin embargo estas culturas cohabitan pero influyen poco las unas sobre las otras y no suelen ser permeables a las demás. Se mantienen en guetos y viven vidas paralelas. La sociedad de acogida suele ser hegemónica y suele establecer jerarquías legales y sociales que colocan a los otros grupos en inferioridad de condiciones, lo que lleva al conflicto, al menosprecio, a la creación de estereotipos y prejuicios dificultando la convivencia social, siempre en detrimento de los grupos más débiles. En los casos en que exista equidad y respeto mutuo se puede pasar de la multiculturalidad al multiculturalismo.
· Pluralismo cultural o multiculturalismo es aquella ideología o modelo de organización social que afirma la posibilidad de convivir armoniosamente en sociedad entre aquellos grupos o comunidades étnicas que sean cultural, religiosa o lingüísticamente diferentes. Valora positivamente la diversidad sociocultural y tiene como punto de partida que ningún grupo tiene por qué perder su cultura o identidad propia. En este modelo, la diversidad existente no desaparece sino que se mantiene, se recrea; no desaparece ni por adquisición de la cultura dominante y abandono del original ni por el surgimiento de una cultura integradora con los aportes de los preexistentes. La diversidad cultural se considera algo bueno y deseable, se fomenta la práctica de tradiciones etnoculturales, se buscan vías para que la gente se entienda e interactúe respetando las diferencias.
Los fundamentos esenciales del pluralismo cultural/multiculturalismo se pueden sintetizar en:
1) Aceptación de las diferencias culturales, étnicas, religiosas, lingüísticas o raciales y su valoración positiva. La organización de la vida en sociedad se realiza sobre bases comunes y respetando las tendencias diferentes así como las complicaciones que ello conlleva.
2) Defensa y reivindicación explícita del derecho a la diferencia, el derecho a ser distinto en valores, creencias, adscripción étnica, etc. Se pone el acento en la diferencia como derecho, al mismo nivel que otras situaciones, por ejemplo de sexo-género.
3) Reconocimiento general de la igualdad de derechos y deberes, elemento esencial en todo pluralismo. Desde el punto de vista socio político, la sociedad intercultural es un proyecto político que, partiendo del pluralismo cultural ya existente en la sociedad – pluralismo que se limita a la yuxtaposición de la cultura y se traduce únicamente en una revalorización de las culturas etnogrupales-, tiende a desarrollar una nueva síntesis cultural.
Las propuestas interculturales suponen, no tanto una superación del multiculturalismo como su revitalización, aportándole el necesario dinamismo y la dimensión de interacción e interrelación entre grupos y minorías étnicas diferenciadas, aspectos sin los cuales el multiculturalismo puede quedar en coexistencia y no servir como base de ciudadanía común de sujetos diferenciados. Esta definición resalta la idea de nueva síntesis, la idea de la creación de algo nuevo, de expresiones culturales nuevas.
A diferencia del modelo de fusión cultural – en los que existe pérdida de identidad propia-, supone la elaboración de modelos originales procedentes de las culturas en presencia que se incorporan a la cultura nacional de base reforzada y renovada. Por lo tanto, los elementos centrales del interculturalismo serían la dimensión política del proyecto, el respeto por y la asunción de la diversidad existente, la recreación de las culturas en presencia y la emergencia de una nueva síntesis.
La noción de interculturalidad introduce una perspectiva dinámica de la cultura y de las culturas; se centra en el contacto y la interacción, en la mutua influencia, el sincretismo, el mestizaje cultural; esto es, la interacción sociocultural en el contexto de la globalización económica, política e ideológica de la revolución tecnológica de las comunicaciones y los transportes. Se habla de ciudadanía común y diferenciada.
Surgido desde el campo educativo y con aportación desde otros ámbitos como la sociología, la antropología o la sicología, es un concepto que trata de superar las carencias del concepto de multiculturalismo que, tal vez, denota una situación más bien estática de la sociedad, al contrario que ésta, que trata de reflejar, de manera dinámica, la interacción de diferentes culturas entre sí. La interculturalidad desde la educación se fundamenta en la consideración de la diversidad humana como oportunidad de intercambio y enriquecimiento; en la incoherencia pedagógica de la educación monocultural, en su aplicación generalizada a todo el colectivo en el convencimiento de que ningún individuo puede llegar a instituir su propia diferencia como elemento positivo de su identidad si no es, a la vez, reconocida por los demás.
Mi punto de vista referente a las reformas es que debieron entrar de manera hegemónica, lo cual hubiese permitido seguir un camino en conjunto del cambio, en los tres niveles, me parece importante señalar que el programa sigue permitiendo la flexibilidad, proceso importante para un mejor aprovechamiento en el educando, ya que el contenido se adecuada a las necesidades de este, creo pertinente que en base a la evolución del ser humano, se busque también una evolución integral, lo cual permite que el ser humano tenga las herramientas útiles, necesarias y pertinentes, para que se desarrolle con total plenitud en todos sus ámbito, social, económico y sobre todo educativo, me parece que el perfil de egreso busca el desarrollo integral del individuo, un ser humano que no solo sea critico, analítico y reflexivo, sino que desarrolle y ponga en práctica no solo conocimientos, sino habilidades, actitudes y valores adquiridos que le permitan vivir con plenitud en cualquier comunidad, un reto bastante complejo e interesante para los docentes que requiere que comencemos primero a desarrollar y poner en práctica.
Basta analizar y replantearnos los educadores que el trabajo educativo exige que busquemos enriquecernos en las carencias que tengamos y el desarrollo de habilidades, actitudes y valores, sin eso dudo que se pueda lograr el objetivo de tan importante cambio educativo, el cual desde mi punto de vista debe comenzar con el docente, reto abismal que tenemos los docentes, un individuo con desarrollo integro, no solo capaz de reflexionar, criticar y analizar, sino que aplique conocimientos y los vuelva útiles para lograr un cambio en la sociedad que se desarrolle, lo cual lograría un cambio en cadena.
El ser humano por raciocinio, tiende a juzgar y evaluar, el comportamiento del que le rodea como el de sí mismo, por lo que a nivel educativo, la tarea del docente es compleja ya que la evaluación si se busca que sea real y objetiva no debe ser homogenizada, la evaluación educativa del nuevo docente, no sólo debe consistir en una medición cuantitativa, sino en un juicio e interpretación pertinente, del alumno basado en la actuación de este la cual se traduzca en una calificación con valor real, creo que si se busca que el alumno tenga una educación integral , debe tener más que aprendizajes memorísticos, aprendizajes significativos que pueda ver reflejados en su práctica y vivir diario, sin olvidar que la educación no solo son adquisiciones de conocimiento, ya que eso no forma un ser humano que pueda vivir en sociedad, pues requiere de actitudes y valores, para desarrollarse en cualquier comunidad. Desde mi punto de vista la evaluación educativa hasta el día de hoy es homogenizada, por lo que es relativa y basada en estándares que el docente tiene que seguir o emitir.
Vale la pena enfatizar que la acreditación como la evaluación son necesarias, aun con la gran carencia, debido a la poca importancia que se les da desde mi punto, haciendo incurrir al docente en los mismos vicios de selectividad y clasificación, del que sabe más y del que sabe menos, todo docente no debe de perder de vista el objetivo de la educación que no sólo es que el alumno aprenda, sino que aprenda a aprender mejor, con ayuda de estrategias implementadas de acuerdo a las necesidades de estos, como son la retroalimentación, retroinformación o retroacción, mecanismo mediante los cuales el alumno reciba información de una fuente externa acerca de los efectos y resultados de su conducta.
En definitiva creo que la evaluación educativa desde mi punto de vista más que preparar al alumno para buscar su autonomía, lo lleva a la sumisión y control, la mayor parte de las veces en el nivel básico, poniendo en tela de juicio si de verdad el objetivo real de la evaluación básica busca la autonomía, pues en nuestro país más de la mistad de la población solo estudia este nivel. Concluyo que la evaluación educativa requiere cambios, que se adapten a las necesidades del educando del siglo XX, puesto que si la sociedad cambia, eso conlleva cambios que le permitan vivir en esta nueva sociedad, sin dejar de lado que no se deben satanizar teorías , instrumentos, valores, actitudes, que nos permitan mejor la labor docente, pues la finalidad de la educación es y ha sido indispensable para el desarrollo humano.
Actualmente en el siglo XX la familia a perdido el fomento de valores y virtudes, debido a la influencia de los medios masivos de comunicación, por lo que desde hace mucho tiempo atrás se ha venido intentando que la escuela no sólo inculque o fomente algunas virtudes y hábitos, sino que forme alumnos con valores y virtudes que le permitan desarrollarse en la sociedad en la que viven, pues ninguna persona somos igual a otra, ni tampoco ninguna comunidad es igual a otra, por lo que cada una requiere el fomento y desarrollo de ciertas virtudes y valores, en especifico, sin olvidar que existen valores universales como la democracia, la indiscriminación y la autonomía, que debe tener cual ser humano para crecer en una sociedad.
Por lo cual el papel del docente debe ser fomentar las virtudes y valores durante todo el proceso de enseñanza- aprendizaje, sin separarlos de los contenidos al momento de su evaluación, con la integración de todo el equipo (docentes y directivos).
La evaluación de valores y actitudes, debe ser objetiva y apegada a la realidad, por lo cual se han creado instrumentos para realizarla, el uso de estos puede ser individual o en conjunto, estos son:
REGISTRO ANÉCDOTICO: Corresponde a breves descripciones de los comportamientos observados de un estudiante en situaciones variadas, basada en hechos significativos, evitando juicios del observador, aporta información valiosa si contiene anotaciones de observaciones frecuentes del comportamiento del sujeto a lo largo de un curso o ciclo.
LISTA DE COTEJO: Corresponde a un listado de palabras, frases u oraciones que señalan con especificidad ciertas tareas, desempeños, acciones, procesos, productos de aprendizaje, conductas positivas o negativas, debe especificarse el orden o secuencia en que se realice una serie de acciones o procedimientos, en caso que ello resulte fundamental para el juicio valorativo, frente a cada frase, palabra u oración, se incluyen dos columnas -Sí/No; Logrado/No logrado; etc.- en las cuales el observador anotará si lo que allí se plantea está o no presente en lo que realiza el estudiante observado.
ESCALA DE APRECIACIÓN: Este instrumento es similar al anterior pero permite, a diferencia de la lista de cotejo que posee una escala dicotómica, detectar el grado en que un sujeto presenta el rasgo evaluado, desde la ausencia o escasa presencia hasta la posibilidad de tener el máximo de éste o de una determinada actitud o conducta (mediante una escala gráfica, categórica o numérica). Por permitir esta graduación se le denomina escala politómica.
ESCALAS DE ACTITUDES: Corresponden a cuestionarios con una lista de enunciados (escalas clásicas de actitud, tipo Likert) o con adjetivos bipolares (diferencial semántico), se solicita a los encuestados que respondan de acuerdo a sus sentimientos o percepciones, entendiéndose como actitud una disposición más o menos permanente, positiva o negativa, que presenta una persona hacia un determinado “objeto”, el cual puede estar representado por una persona, grupo, situación, característica, entre otras. Toda actitud posee tres dimensiones: cognitiva, afectiva y de comportamiento y todas ellas deben estar representadas de manera equitativa en el instrumento que se elabora para su evaluación.
En cualquier sociedad de conocimiento emergentes es fundamental respetar y promover los Derechos Humanos; debe existir la libertad de expresión, se debe aplicar ese Derecho plenamente sin limitaciones de fronteras, así como de tener la capacidad para identificar, producir, transformar, difundir y utilizar la información con vistas de crear y aplicar los conocimientos necesarios para el desarrollo del ser humano, debido a esto la UNESCO ha destacado desde finales de la década pasada, que la educación debe ser integral en el sentido de cubrir todos los aspectos de la vida con conocimientos científicos (aprender a conocer), destrezas profesionales (aprender a hacer), valores humanos y principios (aprender a ser), y el ejercicio de la responsabilidad ciudadana (aprender a convivir).
Hoy como ayer, el dominio del conocimiento puede ir acompañado de un cúmulo importante de desigualdades, exclusiones y luchas sociales. Durante mucho tiempo el conocimiento fue acaparado por círculos de sabios o iniciados. El principio rector de esas sociedades del conocimiento reservado era el secreto. Desde el Siglo de las Luces, los progresos de la exigencia democrática, basada en un principio de apertura y en la lenta aparición de un ámbito público del conocimiento, permitieron la difusión de las ideas de universalidad, libertad e igualdad. Esta evolución histórica fue unida a la propagación de conocimientos por intermedio del libro, y luego de la imprenta, y también a la difusión de una educación para todos en la escuela y la universidad. Este ideal de conseguir un ámbito público del conocimiento, que es un elemento fundamental de la UNESCO y su Constitución, no se puede considerar como un logro definitivo. Actualmente la difusión de las nuevas tecnologías y la aparición de la red pública Internet parecen abrir nuevas perspectivas a la ampliación del espacio público del conocimiento. Por esto hoy se pretende crear Sociedades del Conocimiento que se nutran de diversidades y capacidades, ya que cada sociedad tiene riquezas culturales y es diferente. El informe mundial de la UNESCO nos dice que las Sociedades del Conocimiento se requieren para el desarrollo humano , siendo su objetivo servir como fuente de desarrollo para todos y especialmente para los países menos adelantados.
La revolución de las nuevas tecnologías ha significado la entrada de la información y del conocimiento en una lógica acumulativa que Manuel Castells ha definido como “la aplicación del conocimiento y la información a los procedimientos de creación, procesamiento y difusión de la información en un bucle de retroacción acumulativa entre la innovación y sus utilizaciones prácticas”. En las sociedades del conocimiento, los valores y prácticas de creatividad e innovación desempeñarán un papel importante aunque sólo sea por su capacidad de poner en tela de juicio los modelos existentes, para responder mejor a las nuevas necesidades de la sociedad. La creatividad y la innovación conducen asimismo a promover procesos de colaboración de un nuevo tipo que ya ha dado resultados especialmente fructíferos. El avance en el desarrollo de nuevas tecnologías ha aumentado la brecha entre los países desarrollados y los que no lo son, debido a que no existe igualdad de oportunidades, tales como el acceso a la información, educación, salud, etc. Sin mencionar que una utilización adecuada, puede lograr el desarrollo integral del Ser Humano, haciendo que sea analítico, creativo, con una visión crítica y reflexiva de sí mismo y del mundo que lo rodea.
Pese a que estamos presenciando el advenimiento de una sociedad mundial de la información en la que la tecnología ha superado todas las previsiones con respecto al aumento de la cantidad de informaciones disponible y la velocidad de su transmisión, todavía nos queda un largo camino que recorrer para acceder a auténticas sociedades del conocimiento. Aunque pueda “mejorarse” –por ejemplo, suprimiendo las interferencias o errores de transmisión– una información no crea forzosamente sentido. Además, la información sólo seguirá siendo una masa de datos indiferenciados hasta que todos los habitantes del mundo no gocen de una igualdad de oportunidades en el ámbito de la educación para tratar la información disponible con discernimiento y espíritu crítico, analizarla y seleccione. Se debe saber que en las sociedades del conocimiento existen elementos negativos e incorporaciones que se estiman más interesantes a las de una base de conocimientos, otro aspecto sabido es que muchos se darán cuenta de que en lugar de dominar la información, es ésta la que los domina a ellos, el exceso de información no es forzosamente una fuente de mayor conocimiento, pues es necesario que los instrumentos que permiten tratarla información estén a la altura.
Las TIC generan una desaparición de los espacios espaciotemporales multiplicando así las posibilidades educativas y la capacidad de Internet para centrar el aprendizaje en torno al estudiante en lugar de la clase. Ofrecen un enorme potencial para la innovación en métodos de enseñanza y aprendizaje.
Rompe las barreras del tiempo y el espacio para desarrollar las actividades de enseñanza y aprendizaje, permite extender los estudios y formación a personas que por distintos motivos no pueden acceder a las aulas convencionales. Además rompe con el monopolio del profesor como fuente principal del conocimiento y el proceso de aprendizaje no puede consistir en la mera recepción y memorización de datos recibidos en la clase, sino la permanente búsqueda, análisis y reelaboración de informaciones obtenidas en las redes.